19 enero 2010

Primera quincena.

Creo haber leído que en los primeros días del año, lo que hagas marcará el resto del mismo. Si es así, yo no he hecho mucho... lo que ocurre es que anduve en la playa, (no creo que eso signifique que pase el año de vacaciones, ja).

La impresión de mi hija al conocer el mar fue de gran temor, o sea, podía estar tranquilamente en la arena pero al acercarse al mar tiritaba o rompía en llanto. Estuvimos en la casa de mis padres que con gran esfuerzo, viajes y dinero invertido, vio la luz el año pasado. Para mi papá es su chiche e incluso planea irse a vivir allá más adelante.

Rayén vio el concierto de bossa nova que hicieron su abuelo en la guitarra y mi hermana en la voz... quedó cautivada por la guitarra especialmente. Aunque los padres no debemos imponer gustos o preferencias a los hijos, me encantaría que ella a lo menos tocara algún instrumento y practicara un deporte, son actividades que nos forman como personas después de todo.

Creí no tener nada que escribir; aquí se vio que no era así... de todas maneras, continúo buscando inspiración para escribir cuando vuelva a mi casa (ojalá internet tenga mejor velocidad).

3 comentarios:

Mary Rogers dijo...

Qué gusto que estés de vuelta, querida. Me alegro muchísimo, además, que tu hijita esté recibiendo la influencia musical fundamental para la vida:D. Como dijo mi pequeño sabio personal "si hago música, nunca voy a estar solo". No te preocupes porque la niñita sea de rulo. Tomás lo era y ahora es un tiburón.
Te mando un abrazo

Frank H. dijo...

ah, esa parte de la vida, ver a los niños crecer, desarrollarse día a día - son, quizás, los mejores años que yo recuerde.
gózalos, Nadia, que no te pasen de largo sin saborearlos - porque pasan volando...

mis cariños,

Nadia dijo...

gracias por su visita, Mary y Frank!!