26 marzo 2015

Escribiendo...

Me costó mucho escribir los microcuentos para Santiago en 100 palabras, y para variar, no quedé muy satisfecha con lo enviado. Las ideas no estaban mal, pero la forma... grrr... me pregunto por qué la ficción me cuesta tanto. Siempre me acuerdo en estos casos de la letra de una canción de Serrat "... pero hoy las musas han pasao de mí/ andarán de vacaciones..."

Viendo el vaso medio lleno (pucha que me cuesta), ya está, mandé los cuentos. Y ahora viene un ejercicio diario, un trabajo de llenar hojas o espacios no en un hacer por hacer, sino por una necesidad de expresión que por alguna parte ha de ser canalizada.

23 febrero 2015

Se viene marzo.

Pero para qué pensar en la montaña de obligaciones que se les vienen a muchos. A cada día su propio afán. 

Recuerdo que en los años que fui a una iglesia bautista, una de mis canciones favoritas era ésta, por su letra y porque además tenía una melodía alegre:

"¿Por qué te afanas hoy por el mañana,
tu corazón hoy llenas de pesar?
Si Dios tiene cuidado de las aves, 
de tí sin duda ha de cuidar.
Conoce tus pruebas, tus cargas Él lleva;
si Dios tiene cuidado de las aves,
de tí sin duda ha de cuidar."

Crea uno o no en Dios, lo cierto es que no sacamos nada angustiándonos y poniéndonos ansiosos por lo que hay que hacer en el futuro o por lo que este nos depara. Hay que vivir y hacer.

06 febrero 2015

De dulce y agraz.

A veces la vida o el destino parece dar vuelta totalmente tus propósitos o el escenario que te habías imaginado. Hay que saber trascender eso para no dejarse abatir.

Mi post anterior estaba cargado de energía positiva, y justamente han pasado cosas (algunas generadas por mí y otras no), que me están haciendo caer en lo contrario. Así que escribo esto como un autorecordatorio simplemente.

Sí, es cierto que la vida está hecha de dulce y agraz, pero la actitud con que la vivamos hará que todo fluya mejor.

18 enero 2015

2015, vamos!!

Estoy particularmente optimista. En mí eso es raro, pues soy de las que miran el vaso medio vacío.   He redactado mi típica lista de propósitos de año nuevo, y siento un cosquilleo o una intuición que indica que habrá cosas mejores.

Parto con varios desafíos, entre ellos bajar de peso... sí, hace meses escribí sobre eso, pero lamento decir que el avance fue casi nulo, lo lamento y lo confieso.

Otro desafío: plantearme con una actitud optimista ante la vida, ser pesimista me ha traído consecuencias bien desastrosas la verdad.

Por último (aunque hay más): seguir un curso de inglés y otro de italiano on line. Es el portal de Duolingo, en el que  más que nada se aprenden palabras y frases del idioma elegido; si bien no es lo mismo que practicar con profesores nativos (sería mucho pedir, el curso es gratuito), yo creo que me será útil y será interesante de todas maneras.

Escribir, escribir y seguir escribiendo... y leyendo, por supuesto. Esto podría traer más cosas buenas.

24 octubre 2014

Aceptar la realidad como es, vivir el presente.

Acabo de leer algo que me dio otra perspectiva... igual, lo había leído antes con otras palabras; sacudirse de los imperativos (el "deber ser") y aceptar la realidad tal como es. Esto, en términos simples, pues tiene sus especificaciones.

Estoy en un camino en el que aún no encuentro mis propias respuestas, al menos no todas las que yo quisiera. La sicoterapia me ha servido harto para ordenar algo esta maraña de pensamientos que me hacen cuestionar tantas cosas... pero soy inquieta, sé que como seres humanos estamos en permanente evolución y lo que deseo es ser cada vez una mejor persona.

En la tarde miré el patio trasero de la casa y deseé que el dueño del terreno posterior no venda nunca, pues tenemos una grata vista. Al mismo tiempo, aprecié el canto de los pájaros, el viento soplar... fue un momento agradable. Al rato, ese mismo escenario se vio trastocado por el llanto de una niña en medio de una pataleta, mi hija, sentí que la belleza anterior se había arruinado totalmente, y me malhumoré además. Claramente, eso no era cierto: el momento grato lo había vivido efectivamente y lo de mi hija, bueno, igual fue algo que no conllevé bien, pero tuve ayuda.

Ah, la meditación, es sólo centrarse en el presente, lo he de lograr en algún momento.

01 setiembre 2014

Gracias por un año más.

Llegué a la semana crítica; me miré al espejo y ya se advierten  signos físicos de vejez, pero los que más me preocupan son los mentales: ACTITUD es lo que cuenta, y acciones "antioxidantes".

Pero ahora veo rayos de luz pues escribo y escucho una hermosa canción de Pedro Aznar, "A primera vista". Bueno, algo así fue lo que me pasó con mi marido... me gustó de inmediato, pero tardamos un tiempo, luego de no vernos y de pasar por una fase de amistad en que igual había atracción, en estar juntos. Un mes de enero nos conocimos, un mayo empezamos a pololear, otro enero nos casamos y un mes de abril nació nuestra hija. 14 años de compañía en momentos buenos y malos, es poco menos que un tercio de mi vida, y aunque a veces no lo parezca, lo valoro un montón.

También valoro y agradezco tener una familia (especialmente padres y hermanos, pero sin olvidar a tíos, primos y abuelas) que me quiere, cada uno en su modo especial y particular. La distancia ha sido una prueba importante, pero la hemos salvado creo yo.

Mi hija, Rayén, que llegó para darme a mí y a su padre innumerables lecciones y momentos gratos. Con ella, un nuevo nacimiento y un camino sinuoso, no fácil pero ciertamente con varias recompensas.

Mis amigos, "pocos pero buenos", con quienes el afecto se mantiene intacto a través del tiempo.

Por todo lo anterior, por el hecho de estar viva, por cumplir un año más, estoy sumamente agradecida.


30 julio 2014

Ordenando.

Se dice que al ordenar cosas externas, por ejemplo el closet, la cocina, etc., se van ordenando también, de alguna manera, tu pensamiento, aspectos de tu interior. Si bien soy un poco temerosa de que aparezcan arañas y otros bichos, he comprobado que es verdad, y es una sensación bastante agradable.

Creo que esta necesidad de poner las cosas en orden surge de lo ocurrido en torno a la muerte de mi abuelo y la cercanía de mi cumpleaños, temas que inevitablemente me hacen pensar y tomar acciones respecto de mi vida. 

Hoy una persona conocida mía (virtualmente hasta el momento) tenía como himno la canción "Hoy puede ser un gran día", de Joan Manuel Serrat. Sí, sé que es así, pero yo tengo que luchar fuertemente con mi tendencia a ver el vaso medio vacío; por ejemplo, uno de mis pensamientos recurrentes ha sido esta mañana: "qué lata este día gris y frío, no me dan ganas de hacer nada". Y no me siento particularmente deprimida, son rayos que se escapan de mi mente casi sin que me dé cuenta. Claro... lo que haré es simplemente expulsar ideas de ese tipo cuando me doy cuenta de ellas, por mucho que cueste, y así mantener el cajón de mi mente más despejado y preparado para recibir más y nuevos pensamientos positivos :)