24 octubre 2014

Aceptar la realidad como es, vivir el presente.

Acabo de leer algo que me dio otra perspectiva... igual, lo había leído antes con otras palabras; sacudirse de los imperativos (el "deber ser") y aceptar la realidad tal como es. Esto, en términos simples, pues tiene sus especificaciones.

Estoy en un camino en el que aún no encuentro mis propias respuestas, al menos no todas las que yo quisiera. La sicoterapia me ha servido harto para ordenar algo esta maraña de pensamientos que me hacen cuestionar tantas cosas... pero soy inquieta, sé que como seres humanos estamos en permanente evolución y lo que deseo es ser cada vez una mejor persona.

En la tarde miré el patio trasero de la casa y deseé que el dueño del terreno posterior no venda nunca, pues tenemos una grata vista. Al mismo tiempo, aprecié el canto de los pájaros, el viento soplar... fue un momento agradable. Al rato, ese mismo escenario se vio trastocado por el llanto de una niña en medio de una pataleta, mi hija, sentí que la belleza anterior se había arruinado totalmente, y me malhumoré además. Claramente, eso no era cierto: el momento grato lo había vivido efectivamente y lo de mi hija, bueno, igual fue algo que no conllevé bien, pero tuve ayuda.

Ah, la meditación, es sólo centrarse en el presente, lo he de lograr en algún momento.

01 setiembre 2014

Gracias por un año más.

Llegué a la semana crítica; me miré al espejo y ya se advierten  signos físicos de vejez, pero los que más me preocupan son los mentales: ACTITUD es lo que cuenta, y acciones "antioxidantes".

Pero ahora veo rayos de luz pues escribo y escucho una hermosa canción de Pedro Aznar, "A primera vista". Bueno, algo así fue lo que me pasó con mi marido... me gustó de inmediato, pero tardamos un tiempo, luego de no vernos y de pasar por una fase de amistad en que igual había atracción, en estar juntos. Un mes de enero nos conocimos, un mayo empezamos a pololear, otro enero nos casamos y un mes de abril nació nuestra hija. 14 años de compañía en momentos buenos y malos, es poco menos que un tercio de mi vida, y aunque a veces no lo parezca, lo valoro un montón.

También valoro y agradezco tener una familia (especialmente padres y hermanos, pero sin olvidar a tíos, primos y abuelas) que me quiere, cada uno en su modo especial y particular. La distancia ha sido una prueba importante, pero la hemos salvado creo yo.

Mi hija, Rayén, que llegó para darme a mí y a su padre innumerables lecciones y momentos gratos. Con ella, un nuevo nacimiento y un camino sinuoso, no fácil pero ciertamente con varias recompensas.

Mis amigos, "pocos pero buenos", con quienes el afecto se mantiene intacto a través del tiempo.

Por todo lo anterior, por el hecho de estar viva, por cumplir un año más, estoy sumamente agradecida.


30 julio 2014

Ordenando.

Se dice que al ordenar cosas externas, por ejemplo el closet, la cocina, etc., se van ordenando también, de alguna manera, tu pensamiento, aspectos de tu interior. Si bien soy un poco temerosa de que aparezcan arañas y otros bichos, he comprobado que es verdad, y es una sensación bastante agradable.

Creo que esta necesidad de poner las cosas en orden surge de lo ocurrido en torno a la muerte de mi abuelo y la cercanía de mi cumpleaños, temas que inevitablemente me hacen pensar y tomar acciones respecto de mi vida. 

Hoy una persona conocida mía (virtualmente hasta el momento) tenía como himno la canción "Hoy puede ser un gran día", de Joan Manuel Serrat. Sí, sé que es así, pero yo tengo que luchar fuertemente con mi tendencia a ver el vaso medio vacío; por ejemplo, uno de mis pensamientos recurrentes ha sido esta mañana: "qué lata este día gris y frío, no me dan ganas de hacer nada". Y no me siento particularmente deprimida, son rayos que se escapan de mi mente casi sin que me dé cuenta. Claro... lo que haré es simplemente expulsar ideas de ese tipo cuando me doy cuenta de ellas, por mucho que cueste, y así mantener el cajón de mi mente más despejado y preparado para recibir más y nuevos pensamientos positivos :)

01 junio 2014

Fotografías y un recuerdo de mi abuelito.

Quiero decir que en facebook y acá en blogger no he actualizado mi foto porque no me he dado el trabajo de hacerlo, ya que la idea es encontrar alguna donde una salga bien... además, no me saco muchas fotos, por lo que está casi demás decir que no he entrado en la onda selfie, sólo tengo una con mi familia nuclear. He escuchado comentarios irónicos cuestionando el hecho que uno tenga como foto de perfil una antigua, o de niña, o de novia, o qué sé yo. Pues bien, las razones pueden ser de lo más variadas y por último, la libertad es libre.

Confieso que una serie de fotos importantes, impresas, las tenía olvidadas en una caja, y se pusieron amarillas en el borde... una lata, pero no están perdidas, afortunadamente. Me gusta tener fotos en papel, le dan una forma tangible a muchos recuerdos o momentos que no tengo registrados, que constituyen una prueba de que existieron en mi vida y sirven para reconstituir historias...

Hay dos fotos de mi infancia que se me vienen automáticamente a la memoria:
- Una de estudio, tendré 3 años o algo así, donde salgo toda coqueta y juguetona, chispa que no se ha mantenido del todo.
- Una de mi primer cumpleaños; salgo apagando las velitas en brazos de mis papás... me encanta! En rigor, me gustan casi todas las de esa ocasión, donde los miembros de mi familia salen tan jóvenes y setenteros.




Por último, quiero recordar aquí a mi abuelito Julio, recientemente fallecido. Como nieta mayor disfruté de muchos momentos con él en mi niñez más temprana, paseos por el centro de Santiago, idas a misa... mi mamá siempre recuerda - yo no, era muy chica - que lo tenía por largo rato sentado haciendo dibujos bajo mis instrucciones. No tengo certeza de dónde se encuentre su alma y/o espíritu en este momento, él era católico, pero lo que importa es que vivirá en la memoria de quienes lo recordemos. ¿Fotos de él? Claro, pero no pude subirla acá :(

06 mayo 2014

Sobre el día de la Madre.

Ayer domingo la Revista Mujer se dedicó al día de la madre, comercialmente, este domingo 11 de mayo, con ideas de regalos, notas y reportajes sobre el apego, mamás famosas y sus hijas, etc. Me gustó, harta publicidad eso sí, pero no es de extrañar. 

A mí me gustaba, con mis hermanos, llevarle desayuno a la cama a nuestra mamá; creo que es un bonito regaloneo que entre paréntesis me gustaría experimentar con más frecuencia (porque los desayunos a la cama que te llevan cuando estás hospitalizada no valen). También me gustaba escribirle tarjetas, costumbre que lamentablemente abandoné... ¡pero nada impide retomarla!. 

Yo llevo 5 años siendo mamá, aunque he experimentado intensamente el lado oscuro de serlo, cuando quieres mandarlo todo a la punta del cerro... pero tu hija o hijo sonríen o te abrazan y lo que se siente no tiene comparación alguna... 

Me gusta que exista gran cantidad de información en la que uno se puede apoyar (sabiendo seleccionarla bien) respecto de la maternidad, y por cierto, blogs y comunidades de madres (y en ocasiones también de padres, tratándose de las relaciones con los hijos en general) que se han formado en el mundo.

Pero volviendo al día de la madre, para mí es un día si bien inventado y comercial, que de todas maneras tiene su gracia. OK, todos los días son día de la madre y hay que procurar siempre tener buenas relaciones con ellas, ojalá demostrarles nuestro afecto y demás, pero yo igual me dejo llevar y le doy una connotación especial, entonces las mamás tienen este día suyo especial y sus cumpleaños (los niños se pasan sí, pues tienen cumpleaños, Navidad, día del niño, Halloween, la visita del conejo de Pascua,  todo casi como derechos adquiridos). No hay para qué hacer megaproducciones, para mí basta algo simple, que uno sepa sea de su agrado y quede contenta.

Una cosa que me entristece en lo personal es que mi hija no parece entender qué significa este día, como varias otras cosas, mucho más importantes, que no sé si logra entender o no y otras cosas que derechamente no comprende. Es así, con ella el lenguaje se maneja a otro nivel, y yo aún estoy aprendiendo a comunicarme con ella, a tratar de entenderla. Sé, de todas maneras, que lo más importante es lo que yo tenga para darle, no esperar nada sino lo que naturalmente surja de ella.

01 mayo 2014

Punto de inflexión.



Casi casi ha hecho falta que esté llena hasta el cuello y quiera expulsarlo todo para llegar hasta acá. Se trata de necesitar bastante fuerza de voluntad y apoyo externo (que afortunadamente, nunca me ha faltado).

Si no empiezo YA las consecuencias serán serias, si es que ya no lo son en el presente.

Este blog no trata de un solo tema, sino de cosas sobre las que opino y cosas que me pasan... no será por tanto un diario sobre cómo intento bajar de peso, pero sí consignaré lo que considere importante. 

La alimentación es el primer tópico a considerar. He leído bastante sobre nutrición (en simple, nada muy técnico) y comida saludable, pero me quedo en la pura teoría. Y también, hace más de un año, un libro de autoras chilenas sobre "el rollo" del sobrepeso, las causas sicológicas; y claro... me vi reflejada.

Bueno, enfrentada a mi principal enemigo-amigo, el azúcar... ¿dejarla? ¡imposible! Reducirla sí. Es que si me prohíbo algo en materia de comida, más ganas me dan (claro, obviamente si es algo rico, ¡porque me encanta comer!). ¿Dejar las carnes rojas? mmmm... en la actualidad consumo muy poco, y magra, así que no hay problema. En lo que sí experimento contradicciones es en la información circulante sobre alimentación, que esto sí, que esto no, que esto es veneno, que lo otro produce cáncer... y la carne, uf, cuánta cosa mala se dice, hasta he llegado a considerar ser vegetariana, por qué no (extrañaría el sabor, pero hay todo un mundo por descubrir en materia de preparaciones sin carne).

El segundo tópico, el ejercicio. La verdad es que una vez que empiezo, me agrada hacerlo, pero eso es lo que me resulta difícil, empezar. 

En fin, no más excusas. De todas maneras, si tuviera el dinero para operarme (banda gástrica u otro sistema) no lo haría pues mi exceso, aunque no es menor, puede combatirse por vías más naturales, y con esto no critico en absoluto a quienes sí optaron por ese camino, pues sé por experiencia lo difícil que es la lucha por bajar de peso. No seré inflexible conmigo misma porque no funcionaría, pero sí creo que resultará ponerse objetivos a cumplir.

12 marzo 2014

Varios.

Uff... sequía bloguera... meses y meses sin escribir. Han pasado algunas cosas a mi alrededor que llaman a la reflexión, en especial lo que tiene que ver con lo que pasa cuando los efectos negativos de la vejez tocan a la puerta. Es cierto, no todos envejecen de igual manera, pero veo un caso de alguien que no se cuidó y además se encerró en sí mismo teniendo pensamientos negativos, muy mala combinación. Me hace pensar que definitivamente no quiero que me pase algo similar.

Mi hija entró al colegio, a kinder; van sólo unos días y lamentablemente todos han sido con llanto cuando me voy... lo bueno es que pronto se calma. Ya escribiré más extenso sobre ella y en qué vamos.

Ayer fue el cambio de mando. Yo manifesté en mi facebook que tenía buena fe y esperaba que segundas partes fueran buenas o mejores. Michelle Bachelet se repite el plato, y es que nunca apareció en la Concertación ningún liderazgo que la igualara o superara en cuatro años, la política se sigue desprestigiando y prueba de ello es la alta abstención en las elecciones ahora que el voto es voluntario. Se repite el plato como ministro en la misma cartera alguien que me gusta, José Antonio Gómez como ministro de Justicia... creo que lo hizo bien la primera vez. Dentro de lo mismo y pasando a otro plano, resulta pintoresco por decir lo menos que haya un apartado dedicado en ciertos programas al look de las mujeres en los distintos eventos del día... frívolo, pero igual me entretuve. Yo soy más bien clásica en el sentido que me parece que hay que vestirse para la ocasión, tratando de no traicionar la esencia... pero a veces hay que optar no más, cosa que no hizo Boric y sí hizo Jackson, por ejemplo.

Extraño a mi ciudad, como siempre, no tengo por qué negarlo. Pero ello no tiene que amargarme, pronto iré un par de días, si Dios quiere.