
No es que necesariamente haya que esperar Año Nuevo para tomar decisiones importantes pero justo se me presentó esta coyuntura, que como había comentado antes, conllevó difíciles días para mí.
¿En definitiva? Me quedo en Santiago, cruzando los dedos para que me salga una pega y mientras sigo estudiando (o tratando de). Espero que sea para mejor, pues en el intertanto, alguien continúa esperándome, y no es bueno estirar tanto las cosas, tentar a la suerte... La otra posibilidad era partir a un lugar que en este momento al menos no es para mí, convirtiéndome en una "Desesperate Housewife", alejándome física y mentalmente de lo que ahora debe ser mi principal objetivo.
Ahora, con el espíritu algo más tranquilo, puedo prepararme mejor para lo que vendrá... y por supuesto, formulo los típicos propósitos de Año Nuevo (me los reservo, eso sí... bueno, comparto uno común a muchas mujeres y hombres: bajar de peso), esperando que esta vez logre alguno :P .
No escribiré hasta después de año nuevo, así que mis mejores deseos para bloggers y lectores, "Salud, Amor y Dinero" (creo que ése el orden adecuado, para mí al menos), y les regalo esta canción que tanto me gusta:
"En la puerta del sol como el año que fue,
Otra vez el champagne y las uvas y el alquitrán, de alfombra están.
Los petardos que borran sonidos de ayer,
y acaloran el ánimo para aceptar que ya, pasó un año más.
Y en el reloj de antaño como de año en año,
Cinco minutos más para la cuenta atrás.
Hacemos el balance de lo bueno y malo,
Cinco minutos antes de la cuenta atrás.
Marineros, soldados, solteros, casados,
amantes, andantes y alguno que otro cura despistao.
Entre gritos y pitos los españolitos,
enormes bajitos hacemos por una vez, algo a la vez.
Y en el reloj de antaño como de año en año,
Cinco minutos más para la cuenta atrás.
Hacemos el balance de lo bueno y malo,
Cinco minutos antes de la cuenta atrás.
Y aunque para la uvas hay algunos nuevos,
a los que ya no están echaremos de menos,
Y a ver si espabilamos los que estamos vivos y en el año que viene...
1, 2, 3 y 4 y empieza otra vez,
que la quinta es la una y la sexta es la dos y así el siete es tres.
Y decimos adiós y pedimos a Dios,
Que en el año que viene a ver si en vez de un millón pueden ser dos.
En la puerta del sol como el año que fue,
Otra vez el champagne y las uvas y el alquitrán, de alfombra están."
(Mecano - Un año más)