08 abril 2008

Una abuelita me inspiró.

Leer el reportaje en la revista Mujer de La Tercera sobre una abuelita blogger de 96 años me inspiró para volver a escribir. Tenía mi blog abandonado porque el ánimo había vuelto a decaer. Y es que no es fácil cambiar de vida, proceso en el que estoy ahora, menos cuando -creo haberlo dicho antes- uno de mis defectos es ver el vaso medio vacío.

Había olvidado lo mucho que disfruto escribiendo, de algún modo me relaja y este espacio es uno de los mejores para continuar con esta suerte de terapia. Además, la tecnología vino en mi auxilio: ahora tengo internet móvil, lo que estando en un pequeño pueblo del sur hace más rápida la internet que por estos lados anda a velocidad de tortuga.

Entre los blogs que visito he notado una tendencia: disminución tanto en frecuencia de posts como en comentarios, y aunque mi espectro es reducido creo que indica que el boom ya pasó y se trasladó a Facebook, al cual ya estoy adscrita pero de pura imitadora, lo confieso.

Espero que ahora que recordé lo que me agrada escribir, simplemente no deje de hacerlo porque el malhumor y el desánimo quieran doblarme la mano.

5 comentarios:

giovanni dijo...

Tal vez disfrutes de un corto video que hice y que se encuentra en mi blog y en YouTube. Se trata de una familia de cuatro generaciones en un lugar en el campo cerca de un pueblo (en Cautín). Mi sitio en YouTube es "zambrone1861".

Saludos desde Ámsterdam (soy holandés)

Maria Jesús dijo...

Sigue escribiendo y sigue adelante con tu talento literario. Es un placer visitarte de nuevo

Pretoriano dijo...

Para algunos que vimos nacer el fenómeno en el 2004 igual nos da un poco de pena.

Y tenís que adoptar los cambios sí o sí.

elisa de cremona dijo...

perfecto... que nos e te olvide entonces!
un besazo enorme!

Aynna Dannan dijo...

A ganarle al desanimo y al malhumor entonces!!

Bien porque retomaste el blog. Yo creo que estoy en la curva descendenete del ánimo por escribir.

Recibí tu invitación a facebook, así como la de algunas otras personas, pero reconozco que todavia no me termina de convencer ingresar.

Un abrazo para subir el ánimo en este otoño que ya empezó de verdad.

saludos